
¿Eres un pecador de la pradera? ¿Pecas más que hablas? Si es así, entonces CARNIVAL OF SINS es tu juego. Te contamos qué nos ha parecido este nuevo juego de dados y engaños, traído de la mano de Tranjis Games.

Con solo ver la caja y los componentes, el pecado de la avaricia se desbloquea: esas cartas negras con ilustraciones tan elegantes, ese dorado tan brillante… Sin embargo, Carnival of Sins no busca deslumbrar por complejidad, sino seducir con astucia y un punto de malicia. Aquí, cada jugador encarna uno de los siete pecados capitales y, durante siete rondas, tratará de imponerse en un carnaval donde los dados, las decisiones y las traiciones se entrelazan con la misma facilidad que un acorde de jazz en un club de Nueva Orleans.
Las reglas son muy sencillas: quien posee la carta del Diablo lanza los dados, se revelan los posibles premios y todos eligen en secreto cuál de sus cartas de pecado jugarán ese turno. Cada carta tiene un poder distinto —robar dados, alterar resultados, perjudicar rivales—, y el verdadero reto está en adivinar qué harán los demás. A veces conviene ser prudente; otras en cambio, dejarse llevar por la ira o la soberbia puede resultar sorprendentemente rentable.
Por supuesto, su ligereza también puede ser su mayor pecado: a algunos les sabrá a poco y querrán más profundidad o control sobre el azar. Pero Carnival of Sins no pretende redimir a nadie; solo invita a dejarse llevar por la tentación lúdica durante veinte minutos. Y, como en todo buen carnaval, lo importante no es ganar… sino disfrutar del pecado.
























