El final


Llegamos ya a la última entrega de nuestra pequeña crónica sobre la expansión de Robinson Crusoe, Voyage of the Beagle, con el análisis del quinto escenario, que sirve como cierre de la campaña.


Si bien decíamos que en los dos escenarios anteriores el tema darwiniano se diluía un poco, en este volvemos a meternos en él hasta el fondo. El trasfondo es sencillo: después de casi 5 años de viaje, la enfermedad afecta a la tripulación y los especímenes capturados, por lo que deberemos trabajar duro para salvar la mayor cantidad de muestras posibles, al mismo tiempo que luchamos por sobrevivir.


El escenario comienza con un panorama desolador: todos los personajes empiezan con 4 heridas y la moral en negativo. Además, para salvar nuestros especímenes hay una serie de acciones que sólo Darwin puede realizar. Sí, si lo estáis pensando, son muchas acciones, y Darwin sólo tiene un peón por ronda, por lo que antes de empezar prácticamente ya sabes que muchos de los especímenes que con tanto celo hemos cuidado a lo largo de los diferentes escenarios, no van a sobrevivir a este último. Son ellos, o vosotros.



El escenario es agobiante y muy agresivo, obligándote a descansar constantemente para curarte unas pocas heridas, y a abandonar en muchos casos las acciones que te permitirían salvar más animales o plantas (y con ello, alcanzar una mejor puntuación en la campaña). Los eventos y la enfermedad minarán la moral del grupo, no sólo entre los personajes si no también entre los jugadores, dejándose escuchar en más de una ocasión mantras tan terribles como "Es un escenario imposible" o "Después de todo... para perder los animales ahora...".


En resumen: una auténtica experiencia. Una maravilla de escenario que pone un broche de oro a una campaña que de otro modo (tras dos escenarios más bien flojitos), nos hubiese dejado con un sabor bastante agridulce. Cuando por fin consigues terminar vivo, los sentimientos encontrados son inevitables: alivio por un lado, al haber conseguido completar el escenario; tristeza por otro, al haber perdido muchas muestras que, con total seguridad, hubiesen sido de gran utilidad para la ciencia. La misma sensación que sin duda le hubiese quedado al mismísimo Charles Darwin.



Y recordad que Edge Entertainment publicará próximamente este magnífico juego íntegramente en castellano, lo cuál os permitirá disfrutar de él a aquellos que no dominéis la lengua de Shakespeare. A los que no lo hayáis probado, nosotros os recomendamos encarecidad que lo hagáis.


¡Un saludo!


Pandemic: The Cure (Open the Box)


En Córdoba pudimos conocer a Matt Leacock y probar el nuevo juego su franquicia estrella, The Cure, una nueva versión de dados del aclamado Pandemia.


Nos dejó grandes sensaciones, así que no ha tardado en incorporarse a nuestras ludotecas... Os dejamos ya con el Open the Box.




Reseña en las próximas semanas, ¡estad atentos!


¡Un saludo!


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El océano y las tribus


Tras sobrevivir difícilmente y salvar a los especímenes capturados, es hora de dirigirnos hacia un nuevo destino. La tormenta es incesante, y la travesía del Beagle no será fácil...

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Tras dos escenarios totalmente inmersivos y que nos dejaron con muy buen sabor de boca, llegamos a lo que desde nuestro punto de vista es el punto más flojo de esta campaña, la Hydrographic Survey Mission, el tercer escenario, en el que las reglas del juego cambian prácticamente por completo. En esta ocasión, navegaremos a bordo del Beagle a través de un Archipiélago misterioso, luchando contra la tormenta y la escasez de recursos. Nuestro objetivo: alcanzar el extremo opuesto del tablero y no morir en el intento.


Al principio todo pinta de maravilla: nuevas reglas, nuevos eventos, nuevos objetos... pero finalmente el esfuerzo parece que no merece la pena. El escenario es un compendio de azar y escasa rejugabilidad. Ojo, eso sí, las propias reglas ya nos avisan de ello.


La tormenta azota al Beagle...


Sea como sea, el caso es que nos encontramos navegando por el archipiélago con mucha dificultad o mucha facilidad, ya un giro al azar del timón puede ser una ayuda a veces o algo absolutamente catastrófico en otras ocasiones. Es comprensible que hayan querido añadir cierta variedad a lo largo de la campaña, pero en este caso creo que el escenario no aporta demasiado, y pierde además conexión con el tema.


En el cuarto escenario, Tribal Island, volvemos a movernos nuevamente en tierra firme, tratando con los problemas habituales del juego base, a lo que tenemos que añadir el encuentro e intercambio de objetos con las diferentes tribus que habitan la isla. Todo por supuesto, con el objeto de llevarnos bien con ellos y estudiar sus costumbres lo mejor que podamos.



Un escenario común, con una condición de victoria tanto extraña y que, una vez más, no ayuda mucho a meterse demasiado en el papel.Efectivamente Darwin trató con ciertas tribus de las islas por las que pasó, pero lo cierto es que este escenario no deja ni el más mínimo regusto a darwiniano. Además, no sé si tuvimos suerte con los objetos (con el sótano especialmente), pero nos resultó muy sencillo. Nada que ver con el agobio de otros escenarios.


Resumiendo: dos escenarios que flojean bastante... aunque la campaña todavía no ha terminado...


¡La próxima semana, el último episodio!


Arena de leyendas


El autor polaco checo Vlaada Chvátil es ya uno de los referentes en el mercado internacional de juegos de mesa, y cada uno de sus juegos causa especial expectación entre todos los aficionados.


Uno de sus últimos juegos, publicado en la feria de Essen 2013, fue Tash-Kalar, que desde hace poco podemos disfrutar en castellano gracias a nuestros amigos de Zacatrus.


Os dejamos con el Open the Box... dentro de poco, ¡reseñita!



Érase una vez, en 1831


27 de diciembre de 1831

El HMS Beagle, al mando del capitán Robert FitzRoy, parte rumbo a las costas meridionales de América del Sur, Tahití y Australia, en un viaje planeado para 2 años, que finalmente acabará durando casi 5. A bordo, el joven graduado Charles Darwin espera ver los trópicos antes de convertirse en párroco...

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Así comienza esta campaña, con un viaje a lo desconocido. ¿Nuestro papel? Ayudar al joven Darwin a recoger muestras de diferentes especímenes: bestias, plantas carnívoras, fósiles y sets de recursos únicos. Ah, y por supuesto, sobrevivir...


El primer capítulo de esta aventura, Explore and Collect, es un escenario relativamente sencillo en cuanto a la supervivencia... pero claro, como contrapartida tenemos millones de cosas que hacer. Y con el añadido de que este es el único escenario en el que podremos recoger este tipo de muestras, que son las que nos darán puntos de victoria al final de la campaña. Es decir, que si no recoges un buen número de muestras, te puedes olvidar de conseguir una buena puntuación.


Cofres en su lugar, para recolectar los set de recursos.


Hay que destacar que se trata de un escenario profundamente temático, que nos permite meternos hasta el fondo en el tema de la campaña. Hay muchas reglas adicionales para toda la recolección de muestras, y algunos efectos (como los eventos de las plantas carnívoras) pueden ser absolutamente demoledores, y ponerte contra las cuerdas cuando todo pintaba de maravilla. Justo como en el juego básico, vaya, en el que es habitual pasar del "Vamos bien, vamos bien" al "O construimos el techo, recolectamos 2 comidas y tenemos suerte con el dado de clima o nos morimos todos" en cuestión de segundos.Aún así, como decimos, no es un escenario especialmente agobiante (salvo combo de catástrofes, que siempre puede darse el caso), y está diseñado así a propósito...


El problema viene en el segundo escenario, Repair & Restock. Este escenario es una continuación directa del primero, por lo que isla se mantiene tal y como estaba al final de este: las mismas losetas, los mismos objetos, los mismos recursos acumulados y la misma salud (cada personaje se cura tan solo 4 puntos de vida). Debido a ello, recomendamos jugar estos dos primeros escenarios en una misma sesión de juego si es posible.


El tablero del "Beagle" y el camarote de Darwin, con los especímenes capturados


Eso sí, acabamos de sufrir los efectos de una tormenta, por lo que nuestro refugio se ha visto afectado, y también hemos perdido algunos de los objetos que ya habíamos construído con anterioridad. Igualmente, los animales del mazo de caza han corrido a refugiarse en sus guaridas, por lo que cazarlos va a ser toda una odisea...


El objetivo del escenario es reparar nuestro barco, que ha sido dañado por la misma tormenta que nuestro campamento. Para ello vamos a necesitar mucha madera y pieles, y también algunos árboles grandes (un recurso especial) para reparar el mástil. Y tenemos que hacerlo todo contrarreloj, ya que es un escenario de solo 8 turnos, de los cuáles los 3 últimos son absolutamente brutales en lo que al clima se refiere. Y por si fuera poco, también tenemos que construir barrilles y llenarlos de agua para que nuestros animales y plantas sobrevivan al viaje a bordo de Beagle. En este momento, empezamos a plantearnos la posibilidad de que quizás no podamos llevar con nosotros hasta el final de la campaña todos los especímenes que recogimos en el escenario anterior.


Con la salud baja, con dificultades para recolectar comida y con la moral por los suelos, este escenario se hace MUY cuesta arriba. Todo un reto de supervivencia, en el que el agobio es constante. La tormenta acechando en los últimos turnos del escenario es un miedo constante, y el dilema entre llenar más barriles o dar por perdidos algunos especímenes que con tanto trabajo habíamos recogido, la primera gran decisión de este Viaje del Beagle.



La primera vez que lo intentamos, fracasamos penosamente en el intento. No supimos leer bien el escenario, no supimos priorizar los recursos que necesitábamos, y no fuimos conscientes de cuan necesario es huir de esa maldita isla antes de que llegue la tormenta. Fail. La segunda vez (para la cuál quisimos repetir también el primer escenario), lo conseguimos, agobiados y con sufrimiento, aunque con menos especímenes a bordo de los que podíamos haber sacado la primera vez.


Lo cierto es que estos dos primeros escenarios prácticamente pueden considerarse como uno solo, y son una grandiosa introducción a la expansión. Tras la derrota en el primer intento, no podíamos dejar de comentar todos los elementos que nos habían llevado allí... "Hay que recolectar más madera", "Sí, pero en el primer escenario hemos forzado mucho, hay que llegar con más vida", "¡Y la moral alta! Qué bien nos hubiese venido el Loro en este escenario". Y para rematar, todas las acciones están temáticamente implementadas, y transmiten realmente la sensación de estar ayudando a Darwin en sus tareas, así como reconstruyendo nuestro barco. En resumen: grandioso.


Además, creo que son dos escenarios totalemente rejugables más allá de la campaña. Es decir, que cuando abramos nuestro Robinson y estemos eligiendo un escenario individual al azar, jugar estos escenarios siempre va a ser una opción a tener en cuenta junto a los 6 escenarios del juego base.


El "Beagle", reparado y listo para zarpar...


Y tras sobrevivir a esta primera isla, nos lanzamos al mar, al mando del timón del propio Beagle, es un tercer escenario totalmente diferente a cualquier otro... pero eso ya es historia para otra entrada.


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